Bosque luminoso
Lash y Elisette habían comenzado su viaje rumbo al reino de Cleotracia, les quedaba un largo camino todavía por recorrer, ya estaba anocheciendo y apenas habían caminado un poco por el vasto bosque, el mismo en el que pelearon con los bandidos.
Para la chica era un poco difícil seguirle el ritmo a Lash, ya que este era más rápido y tenía más resistencia, tampoco estaba acostumbrado a viajar con gente.
—Oye oye —dijo la pelirroja deteniéndose un momento—. Ya casi es de noche ?No deberíamos descansar un poco?
—Perdón... No tenía en cuenta tu poca resistencia —dijo y soltó la mochila en el suelo—, vamos a pasar la noche aquí, yo me encargaré de los monstruos que vengan así que duerme tranquila.
—A pesar de todo parece amable... —comentó en voz baja la chica y suspiró—, cenemos algo antes, traje cosas de la taberna, pensé que ayudaría.
—Claro —asintió Lash.
Ambos se sentaron en el suelo alrededor de una fogata a comer algo de carne cocida.
—?Por qué estas tan lejos de casa? —preguntó Lash mientras le daba un bocado a su trozo de carne.
—Es... Algo complicado —dijo mostrando una expresión melancólica mientras movía su comida en las manos sin probarla—, hace ya como dos a?os que estoy varada en ese pueblo... Y nadie... Ha venido a por mi...
—Los bandidos fueron a por ti —dijo sorprendiendo a la chica con ese comentario.
—Pffff —a Elisette le dio risa y comenzó a reir—, si serás... Me refería a que nadie de mi familia ha venido a rescatarme y yo sola no podría llegar a Cleotracia, es un camino muy peligroso y problemático.
—?Cómo fue que llegaste aquí en primer lugar? —Lash notó que la pregunta la incomodó un poco por su silencio y su mirada de tristeza al suelo—, si no quieres no me tienes que decir.
—M-mejor vamos a dormir ya, se hace tarde —evitó la pregunta sonriendo nerviosa mientras giraba el rostro.
—Esta bien —asintió Lash—, hay cosas que no son fáciles de contar a la primera.
—Eso también se aplica contigo —le dijo al chico girando este la cara nervioso—, tranquilo se que hay cosas que aun no me quieres contar, esperaré a que estés listo.
La chica mostró una tenue sonrisa y se recostó en una cobija en el suelo.
Lash se quedó despierto gran parte de la noche, ya estaba acostumbrado, aunque de todas formas podía sentir el peligro incluso dormido gracias a sus agudos sentidos.
(...)
Al otro día siguieron su camino, lograron entrar a lo más profundo del bosque, estaba todo muy oscuro, aunque se podía observar tenues luces en lo más profundo.
—Creo que me hablaron de esto, si mal no recuerdo estamos en el bosque Limico, es un lugar lleno de unas plantas extra?as... No recuerdo el nombre.
—Son limicos, por eso el nombre de este lugar —mencionó Lash acercándose, la tierra cambiaba un poco, el ambiente era más húmedo y no había casi ningún árbol y los que habían tenían unos extra?os hongos azules y morados de gran tama?o y luminiscentes que alumbraban el lugar—, algo no me gusta... —olfateó el lugar—, estas plantas suelen soltar un humo de gran presión cuando se sienten amenazados, el lugar apesta a este humo, es como si ya hubiera pasado alguien por aquí.
—B-bueno eso no tiene porque ser algo malo —dijo la chica algo nerviosa—, puede que sea algún viajero como nosotros.
—Por si acaso quedate detrás de mi.
Lash comenzó a caminar adentrándose en el bosque con cuidado, unos insectos fluorescente pasaron volando cerca, asustaron un poco a la chica pero él los ignoró, había algo más que lo mantenía alerta.
—Estas plantas... —Elisette se agachó mirando uno de los limicos en el suelo, este era peque?o, presionó suavemente con sus dedo la capa esponjosa de arriba hasta que esta soltó un gas de color violeta que hizo que se echara hacia atrás.
Lash se giró rápidamente, pero al verla mostró cara de decepción.
—Ten mas cui... —sintió algo a su espalda por lo que se giró rápidamente, pero recibió un fuerte golpe del mismo humo morado en todo su rostro haciéndolo retroceder—. Que presión... Es como recibir un pu?etazo de gran fuerza.
Vio al frente y vio a uno de estos limicos de gran tama?o frente a él, tenía dos más peque?os pegados a los lados de su cuerpo como si fueran extremidades y uno mas grande justo al frente. Esta extra?a forma amorfa llamó la atención del chico, además notó que el cuerpo de estas criaturas estaba agujereado, y desde el interior se podían ver lianas que sobresalían.
—?Q-qué esta pasando? ?Por qué se mueven si sólo son plantas? —habló la chica pegándose a la espalda de Lash notando como en un minuto todos los limicos a su alrededor comenzaron a moverse y a rodearlos.
—Es porque están infestados, conozco estas lianas y esta forma de actuar, nunca pensé que me encontraría de nuevo con algo así —Lash tomó aire sin mostrar se?al de estar alterado—. Son florables, pero esta vez en limicos, así que les sirve cualquier ser vivo por lo que veo.
—N-no se de que hablas, pero será mejor que salgamos de aquí cuanto antes —habló la chica.
Varios de estos florables a su alrededor comenzaron a soltar el gas morado rodeando a ambos dejándolos sin poder ver nada.
Lash colocó la mano en su katana y desenvaino generando un corte recto que acabo con uno de ellos, nuevamente interceptó el ataque de otro y lo cortó con su arma, pero este no murió, así que le lanzó otro corte más resultando este el fin del monstruo.
—?Ahhh! —Uno de estos saltó hacia la chica.
Lash rápidamente sacó un cuchillo con liana y lo lanzó hacia la criatura agarrándola en el aire clavándose el cuchillo en su cuerpo, luego la jaló hacia él y terminó de rematarla con un tajo.
Finalmente la gran criatura caminó hacia delante arrastrándose por el suelo y le lanzó con una de sus extremidades otro chorro potente de humo hacia el chico, pero este se cubrió con uno de sus brazos recibiendo el impacto.
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Luego se acercó más y le lanzó otro golpe en su abdomen al chico haciéndolo escupir hacia el frente y retroceder, Lash no se quedó quieto y le lanzó un tajo horizontal pero este coloco una de sus extremidades en medio bloqueando la katana que sólo se hundió en el hongo sin enterrarse completamente, luego disparó un chorro de humo alejando el arma de su piel y por último con el de su pecho disparo uno más potente y fuerte que recubrió al chico por completo y lo estampó contra el suelo alejándolo varios metros.
—?Lash! —gritó Elisette, pero esto hizo que mucho humo se metiera en su boca y comenzara a toser, sentía como si le ardiera la garganta y los pulmones, comenzaba a ver borroso e incluso a perder el equilibrio—. Mierda...
Un par de estos florables se acercaban a la chica, pero Lash llegó a tiempo saltando sobre de ella y cortando a ambas criaturas hasta terminar de matarlas.
—Este humo es peligroso, intenta respirar lo menos posible y mantente oculta —hablaba Lash, tenía algo de sangre en su cabeza y manchas moradas en su piel que le estaban saliendo también a la chica.
—Perdón... Por estorbar... —habló la chica tirándose al suelo y gateando hasta alejarse de los florables.
—Tu trabajo es llevarme a tu reino, dejame los monstruos a mi —hablo Lash colocando su capucha como una bufanda alrededor de su boca y poniéndose frente a los florables.
Varios de estos comenzaron a acercarse al chico para atacarlo, Lash esquivó los disparos de humo saltando hacia arriba y cayó encima de uno de estos monstruos para luego saltar hacia el suelo y cortarlo a la mitad con un corte horizontal dejando ver el núcleo atravesándolo rápidamente.
Luego se echó a un lado esquivando el disparo de otro a su lado y se lanzó hacia el florable acertándole dos cortes en su cuerpo matándolo en el segundo.
El más grande de estos se acercaba a Lash apuntando su gran hongo del pecho contra él.
—Esa cosa debe tener cuatro núcleos en total, para matarla por completo necesitó darle a todos pero... No se donde están —comenzo a frustrarse un poco.
Este disparó un chorro de humo de gran tama?o que Lash esquivó corriendo entre los otros limicos que se encontraban en la zona destrozándolos por la potencia del ataque.
Lash se detuvo y comenzó a tambalearse un poco, su mirada estaba un poco nublada, por más resistencia que tuviera el humo comenzaba a pasarle factura a lo largo de la batalla, desesperado por terminar se volvió a lanzar contra la criatura, lanzó un tajo hacia el tallo del limico que formaba su extremidad izquierda, pero el monstruo lo bloqueó con la derecha haciendo que la katana rebote en la parte superior de la criatura y siendo empujada hacia detrás con la fuerza del humo. Luego con la misma izquierda aprovechó para darle otro golpe más de vapor a Lash justo en el rostro del joven tumbando su capucha al suelo dejando manchas moradas por todo su cuerpo y haciéndolo retroceder.
Lash escuchó un estruendo y miró hacia donde estaba la chica, esta se encontraba en el suelo inconsciente, esta distracción le costó caro, ya que al volver a girarse recibió un fuerte impacto de humo de gran tama?o, se cubrió con sus brazos, pero aun así salió volando nuevamente cayendo de espaldas al suelo.
—No voy a durar mucho más... —se puso de pie, sudando y con la respiración agitada—, los cortes no funcionan, tengo que intentar otra cosa pero... ?Cómo descubro donde están sus núcleos? —la criatura comenzaba a acercarse lentamente al igual que varias más peque?as a su espalda—, tranquilo, relajate y respira... —Lash cerró los ojos y comenzó a respirar tranquilamente hasta calmarse, a pesar de los efectos del veneno mostró una expresión tranquila y seria—, supongo que tendré que arriesgarme.
Colocó un pie frente a otro y flexionó ambos agachándose quedando en una semicuclilla, colocó su mano libre estirada al frente, apuntando directo a la criatura con su dedo anular, luego colocó el filo de su katana recostado sobre el dedo siguiendo la ruta que apuntaba, estirándola hasta atrás. Calmó completamente su respiración y tensó sus músculos al máximo quedando en un estado de trance, en ese momento algo lo sorprendió, vio un destello rojo en el aire.
—No es la primera vez que veo esto... Esta luz... Me esta... Guiando —se concentró mucho más y justo cuando la bestia estaba cerca de él, comenzó a ver estos destellos en ella, eran cuatro esparcidos por todo su cuerpo—. Esos son... —La criatura estaba demasiado cerca e infló al máximo el hongo grande del centro a punto de disparar.
Lash no esperó mucho, esta fue la se?al para impulsarse y salir disparado hacia la criatura, esta disparó el enorme ataque de humo, pero Lash se agachó aun más esquivándolo por poco rozando su rostro, da?ándolo y haciendo que cerrara uno de sus ojos, pero con el otro apuntó bien hacia los cuatro destellos rojos.
—Danza de La Luna: Ten'nen eisei (Satélite Natural) —lanzó exactamente cuatro estocadas rápidas con su katana agujereando en los puntos exactos de los destellos haciendo que la criatura sangrara. Luego dio un salto hacia atrás para alejarse—, si los cortes no funcionaban una rápida estocada era la mejor opción.
La criatura comenzó a chillar de dolor y cayó de espaldas al suelo, pero todavía seguía moviéndose, el limico de la cabeza se estaba despegando de los demás y se arrastraba por el suelo hacia los demás que venían detrás.
—Tsk, parece que fallé en uno de los núcleos —protestó Lash respirando agitado nuevamente—, no importa, me decise del más problemático, estos peque?os parecen ser todos los que quedan por aquí, en ese caso... Es hora de usar eso —revisó su mochila y sacó una gran bola echa de madera, se acercó al limico que intentaba escapar y le enterró la katana evitando que se moviera, luego le abrió el cuerpo dejando ver el núcleo debajo y las lianas del florable, se paró encima y agarró la bola de madera con una mano—, quiero que griten, que lloren y sufran, quiero que su madre los escuche fuerte y claro.
Después de decir eso con una expresión fría agitó su katana por una esquina de la bola prendiendo una chispa que hizo que esta se iluminara completamente y luego la tiró dentro del cuerpo del limico herido, la herida se cerró y este comenzó a brillar, Rápidamente Lash saltó y salió corriendo a toda velocidad, agarró a Elisette en sus brazos cargándola y corrió hacia la salida del bosque, mientras que el limico comenzó a inflarse y luego explotó en una gran bola d fuego que se esparció poco a poco por todo el bosque quemándolo todo, hasta el último de esos florales que no dejaban de gritar y chillar de dolor.
Lash logró salir con la princesa por poco del bosque sin ser da?ados, luego cayó al suelo sin poder más. Alzó la vista y vio que se estaba acercando a una aldea, se recostó bocarriba con la chica a su lado.
—Logramos escapar por poco, nunca pensé encontrarme a esos aquí también —le echó un vistazo a la pelirroja inconsciente—, estamos de suerte, en el pueblo nos atenderán mejor, ahora nos llevo... Solo dejame... Descan... sar...
Terminó cerrando los ojos y durmiendo en la hierba.
(...)
Lash despertó de repente deteniendo un cuchillo que iba hacia su cuello, lo hizo por instinto, pero aun no sabía ni donde estaba, parecía una especie de cuarto peque?o de madera, estaba acostado en una cama, sin camisa y con una joven chica encima de él, parecía tener unos 15 a?os más o menos, su cabello era negro largo y sus ojos verdes, vestía con un uniforme de sirvienta de color marrón y blanco, estaba enojada, las venas en su rostro mostraban el odio que sentía hacia el joven, además que ella sostenía el cuchillo que casi acaba con él.
—?Eres Tu! —gritó ella ejerciendo fuerza hacia abajo, no superaba a Lash, pero este se encontraba cansado por lo que se le dificultaba separarla—. ?Reconocería esa katana donde sea! ?Eres el maldito demonio que mató a mi padre!
Al chico le vino un recuerdo a la cabeza, fue de la matanza que hizo con los bandidos... Y la ni?a que dejó vivir. ?Era esta? ?Qué posibilidades habían de que se la encontrara a?os después?
El cuchillo bajó tocando con la punta el cuello del muchacho, en ese momento la puerta del cuarto se abrió y entró alguien, era una mujer adulta, quien agarró a la chica encima de Lash del cuello y la levantó en peso tirándola al suelo sorprendiendo a ambos.
—??Qué carajos haces Myla?! —gritó la mujer con las manos en sus caderas mostrándose enojada.
Esta era de gran tama?o y con un cuerpo robusto, su cabello era puntiagudo, rubio y largo amarrado en una coleta hacia atrás dejando algunas puntas en su frente, sus ojos eran verdes y vestía con un uniforme de sirvienta igual de la chica sólo que más grande.
—?Mamá! —protestó la chica en el suelo quejándose del dolor por la caida—. ?Ese tipo es el que mató a papá, fue él! —se?aló a la cama donde se encontraba Lash.
La mujer se agachó y cogió a la chica por debajo de los brazos cargándola hasta quedar de pie cara a cara.
—Ahora mismo es un chico herido que necesita ayuda —le dijo con una mirada de rega?o—, así que dejalo descansar y no molestes, mejor ve a ver como esta la chica o si necesita algo.
—Tsk —la madre la bajó y esta mostrando una mueca de desagrado salió del cuarto.
La madre soltó un suspiro de alivio y luego miró al chico, este algo nervioso evito la mirada de la mujer, esta se acercó y le extendió la mano sorprendiendo al joven que esperaba otra cosa.
—Me llamo Filia, ahora mismo te encuentras en mi taberna —esbozó una sonrisa amable dejando sin palabras a Lash—, la de hace un momento es mi hija Myla, es bastante testaruda y vengativa. perdonala.
—No tengo derecho a perdonar a nadie, más bien sería al revés —mencionó por fin Lash algo apagado sin mirar a la mujer directamente, ni responderle el saludo.
—Asi que eres tu, el famoso Demonio de La Luna Roja —la mujer recogió su mano—, debo decir que Myla te dio demasiada fama, no eres un monstruo como te pintan, sólo eres un ni?o.
—Diría más bien adolescente, tengo 17 a?os... O eso creo —siguió hablando calladamente sin alzar la voz.
—Myla era muy peque?a en ese tiempo, no sabía las cosas en las que estaba metido su padre —la mujer caminó hasta una mesita alado de la puerta y comenzó a servir un té en una taza, mientras Lash la seguía con la mirada—, yo al contrario... Sabía perfectamente en que estaba metido, estoy seguro que tuviste razones más que suficientes para lo que hiciste, una persona con la mirada que tienes ahora no es de las que mata por placer.
Se acercó a la cama nuevamente y le sirvió una taza de te a Lash, este la recibió en sus manos y comenzó a soplar.
—Gracias... —se quedó un rato mirándolo.
—No te preocupes, no esta envenenado, no quiero hacerte da?o, si quisiera hacerlo no te hubiera ayudado en primer lugar.
—?Por... Qué? —preguntó dudoso mientras le daba un sorbo al té—, esta bueno...
—Ya te lo dije, yo se perfectamente porque mataste a ese tipo y se que se lo merecía —se sentó en un costado de la cama—, por desgracia Myla creció viéndolo como un héroe, no llegó a conocer su lado oscuro, yo tampoco quería que tuviera esa imagen de su padre...
—Lo que hice tampoco tiene justificación —dijo mientras seguía bebiendo—, perdí la cordura... No distinguía a mis enemigos, maté a absolutamente todos los que estaban allí.
—No a todos —la mujer inclinó su cuerpo agachando su cabeza—, gracias... Por dejar a mi hija vivir.
—?Eh? No debería... —Lash se quedó sorprendido por eso que decía la mujer.
—Ella se escapó de mi lado porque se enteró de que su papá se encontraba ahí... Cuando escuché que habían masacrado la aldea... —apretó fuertemente las sabanas y algunas lágrimas recorrieron sus mejillas—, pensé... Que pasaría lo peor, que por culpa de ese desgraciado matarían a mi peque?a... Pero... No lo hiciste, entraste en razón y la dejaste vivir... Como agradecimiento por eso, evitaré que ella te haga da?o, ayudé a que te recuperaras, y la chica que estaba contigo también, podrán quedarse aquí aunque sea dos días para reponer sus fuerzas y luego podrán irse.
—Creo que estas exagerando... No merezco tanto...
—Puede que sea verdad, eres un asesino que provocó una masacre aterradora, le arrebataste el padre a una ni?a y posiblemente destruiste miles de familias más —alzó la vista aun con lágrimas en sus ojos y lo miró con determinación—, puede que no tengas perdón de dios pero... Que hayas dejado vivir a mi hija, es suficiente para que tengas el mio.
El chico se quedó impactado, no podía creer lo que escuchaba, él sabía perfectamente que sus acciones no habían sido las correctas, que no estuvo nada bien lo que hizo pero... Esas palabras de la mujer... Tocaban directamente su corazón y le daban esperanza de encontrar una redención en sus acciones.

