## Capítulo 36: El Juego del Carnicero
### I. El Mensaje del Rey y el Juego del Carnicero
El impacto fue un trueno. El pu?o de Blackmouth, envuelto en una energía negra maciza, golpeó a Zack con la fuerza de un meteoro, lanzándolo a través del campo de batalla como un mu?eco de trapo. Decenas de soldados fueron atropellados, sus cuerpos retorciéndose y rompiéndose bajo el rastro del Rey del Horror. La cúpula de truenos negros que protegía a K, Lyra, Mira y al Ni?o se estremeció, pero se mantuvo firme, un escudo centelleante contra el caos que se instalaba.
— **??SOLDADOS!! ??MáTENLOS A TODOS!!** — el rugido de Blackmouth resonó, cargado de una excitación enfermiza. El ejército, antes vacilante, avanzó como una marea negra, sus gritos de guerra mezclándose con el estallido de armas y el olor a ozono que aún flotaba en el aire. La presencia de Blackmouth era un peso físico que aplastaba la esperanza, y su aura verde oscuro se extendía, contaminando el aire.
Dentro de la cúpula, el pánico era palpable. Lyra y Mira se posicionaron, sus armas listas, los ojos fijos en la masa de enemigos que se aproximaba. K, con la mano en el pomo de su espada, sentía el corazón martillear en su pecho. Nunca había presenciado una fuerza tan abrumadora. Nati, por su parte, estaba paralizada. Sus ojos rojos, antes opacos de desesperación, ahora brillaban con un horror gélido. Conocía a Blackmouth. Conocía sus métodos. Y sabía que Zack estaba en un infierno particular.
Zack se levantó lentamente, el cuerpo dolorido, pero la mente afilada. El golpe de Blackmouth había sido brutal, pero no lo suficiente como para derribarlo. Sintió el gusto metálico de la sangre en la boca, pero sus ojos negros, ahora abiertos, ardían con una intensidad fría. La Black Moon, en su espalda, vibraba, sedienta de sangre, pero Zack la mantuvo envainada. Sabía que el juego de Blackmouth no se trataba de fuerza bruta, sino de crueldad y manipulación. Su **Percepción de la Esencia** estaba en alerta máxima, mapeando cada soldado, cada movimiento, cada intención asesina.
Blackmouth sonrió, su lengua negra y tatuada balanceándose en el aire. Lanzó un dado al suelo, y un dado gigante, rojo y translúcido, se materializó sobre sus cabezas, girando lentamente. El número **5** brilló en una de sus caras. La habilidad **Quitar** había sido activada.
— Vamos a jugar, Rey del Horror — provocó Blackmouth, sus ojos fijos en Zack. — Cada golpe que me des, puedo transferirlo a alguien cercano. Y si me das un *hitkill*... bueno, ya lo sabes. Me vuelvo invencible por cinco minutos. ?Qué tal? ?Quieres matar a algunos de tus antiguos súbditos para alcanzarme?
El dilema era cruel. Zack era el Mesías para muchos de esos soldados, el hombre que los había salvado de las abominaciones del Vacío. Ahora, Blackmouth los usaba como escudos humanos, obligando a Zack a elegir entre su propia supervivencia y la vida de aquellos a quienes un día protegió. Era una lucha sucia, exactamente como a Blackmouth le gustaba.
— ?Desgraciado! — gru?ó K, apretando el pu?o. — ?Está usando a sus propios hombres!
Nati cerró los ojos, una lágrima solitaria recorriendo su rostro. Había visto a Blackmouth hacer esto antes. No tenía moral, no tenía ética. Para él, la vida humana era solo una herramienta, un recurso desechable en su juego sádico. Sentía el olor pútrido del aura de Blackmouth, que se mezclaba con el olor a ozono y sangre, una sinfonía macabra que le recordaba su propio pasado.
### II. El Combate Cuerpo a Cuerpo y la Furia Silenciosa
Zack avanzó, la Black Moon aún envainada. No podía usar su espada para diezmar a los soldados. Necesitaba un enfoque diferente. Su maestría en **Combate Cuerpo a Cuerpo** era su única arma ahora. Blackmouth rió, lanzando una serie de **Pu?etazos Negros** con una velocidad sorprendente. Zack esquivó los primeros, sintiendo el viento cortante de cada golpe. El aire a su alrededor restallaba con la energía, y los soldados más cercanos retrocedían, aterrorizados.
— ?Qué está haciendo? ?Por qué no usa la espada? — preguntó Lyra, su voz tensa. Observaba la lucha con una mezcla de preocupación y análisis táctico. — ?Se está conteniendo!
Mira, con los ojos fijos en Zack, respondió: — No puede. Si usa la Black Moon, Blackmouth transferirá el da?o a los soldados. Está atrapado en un dilema moral. Está usando su **Aura Negra** para protegerse, pero no para atacar.
El Ni?o, dentro de la cúpula, observaba la lucha con los ojos muy abiertos. Sentía el dolor de Zack, la frustración, el dilema. Extendió su manita hacia Zack, como si quisiera protegerlo. Su conexión con Zack era profunda, y sentía cada golpe, cada vacilación.
Zack, dándose cuenta de la estrategia de Blackmouth, decidió usar el cuerpo a cuerpo. Era un maestro en combate desarmado, capaz de interceptar golpes, lanzar patadas precisas y contraataques rápidos. Pero Blackmouth era un especialista en lucha sucia. El General de la Era de Oro era un carnicero, y el campo de batalla era su matadero.
Blackmouth lanzó un **Pu?etazo Negro** directo al pecho de Zack. Zack lo bloqueó con el antebrazo, sintiendo el hueso crujir. El dolor era intenso, pero lo ignoró. En lugar de devolver el golpe con toda su fuerza, Zack usó la propia fuerza de Blackmouth contra él, girando y lanzando al general contra un grupo de soldados. Blackmouth rió, transfiriendo el impacto a tres de sus hombres, que cayeram muertos instantáneamente, sus cuerpos retorciéndose en agonía. La sangre brotó, manchando la tierra roja.
— ?Qué desperdicio! — provocó Blackmouth. — Eres muy gentil, Rey del Horror. Deberías haberme golpeado con más fuerza. ?Así, habría tenido que matar a más de ellos!
Nati apretó los dientes. La crueldad de Blackmouth era insoportable. Quería gritar, quería avisar a Zack, pero su voz estaba atrapada en su garganta. Se sentía culpable, responsable de aquella situación. Si no hubiera huido, si no hubiera buscado la ayuda de Zack, nada de esto estaría sucediendo. La visión de los soldados muriendo por un golpe que debería haber alcanzado a Blackmouth la hizo temblar. Era la misma lógica de Ygon, la misma manipulación de la vida ajena.
K, observando la lucha, notó el aura de Blackmouth. Era una energía verde oscuro, densa y opresiva, que se mezclaba con el aura negra de Zack. Se dio cuenta de que Blackmouth no solo estaba luchando, se estaba alimentando del miedo y la desesperación a su alrededor. Con cada soldado que caía, el aura de Blackmouth parecía crecer, haciéndolo más fuerte. La técnica **Cuervo** de Blackmouth, aunque no activada directamente, parecía estar en un estado pasivo, succionando la energía espiritual del campo de batalla.
— ?Está usando la energía de los muertos! — exclamó K, su voz llena de horror. — ?Se está fortaleciendo con el sacrificio de sus propios hombres!
Lyra y Mira se miraron, sus rostros pálidos. La situación era mucho peor de lo que imaginaban. Zack estaba luchando contra un monstruo que se alimentaba de la muerte. La cúpula de truenos negros, aunque segura, parecía una jaula, impidiéndoles ayudar.
### III. La Ruleta del Infinito y el Sacrificio del Rey
Blackmouth, dándose cuenta de que Zack estaba en desventaja, decidió aumentar las apuestas. Lanzó el dado de nuevo, y el número **1** brilló. La habilidad **Dado Progresivo** fue activada. Un nuevo dado, más peque?o y dorado, apareció sobre sus cabezas, con una ruleta girando del 1 al 10.
— ?Ahora empieza la diversión! — carcajeó Blackmouth, su lengua negra balanceándose. — Con cada golpe que me des, el da?o se duplica. Y si acierto dos números en la ruleta, ?esta habilidad se vuelve tuya y pierdes! ?Qué tal? ?Quieres arriesgarte?
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Zack sintió un escalofrío recorrer su espalda. El Dado Progresivo era una habilidad de todo o nada, una ruleta rusa donde con cada disparo, la bala se volvía más potente. Tenía cinco minutos antes de que Blackmouth pudiera volver a lanzar el dado y tal vez cambiar la habilidad. Necesitaba actuar rápido. Su **Percepción de la Esencia** estaba gritando, alertándolo del peligro inminente.
— ?Zack! — gritó Lyra. — ?No lo golpees! ?El da?o se duplicará!
Pero Zack ya había tomado su decisión. No podía permitirse el lujo de esperar. Necesitaba desactivar la habilidad de Blackmouth, y la única forma era obligarlo a volver a lanzar el dado. Necesitaba golpearlo con la fuerza suficiente para hacerlo sentir el dolor, para hacerlo vacilar.
Zack desenvainó la Black Moon. La hoja negra pulsaba con una luz siniestra, y el aura de Zack explotó, devorando la energía verde oscuro de Blackmouth. Los soldados retrocedieron aún más, aterrorizados por la presencia del Rey del Horror. Sus **Ojos Negros** brillaban con una furia contenida, canalizando el Vacío en su forma más pura.
— ?Finalmente! — exclamó Blackmouth, sus ojos brillando con excitación. — ?Ahora sí, empieza la lucha!
Zack lanzó el primer golpe con la Black Moon. La hoja negra cortó el aire con un silbido mortal, apuntando al cuello de Blackmouth. El general esquivó por poco, sintiendo el viento frío de la hoja. Devolvió el golpe con un **Pu?etazo Negro** directo al rostro de Zack. El impacto fue brutal, y Zack sintiu que el dolor se duplicaba. El dado dorado sobre sus cabezas giró, y el número **2** brilló.
— ?Uno! — gritó Blackmouth, riendo. — ?El da?o se duplicó! Y ahora, ?qué vas a hacer, Rey del Horror? ?Vas a seguir golpeándome y matándote?
Zack ignoró el dolor. Sabía que cada golpe que recibía era un riesgo, pero necesitaba obligar a Blackmouth a volver a lanzar el dado. Necesitaba romper el ciclo de dolor. Avanzó de nuevo, la Black Moon cortando el aire en un arco mortal. Blackmouth esquivó, pero la hoja rozó su brazo, dejando un corte superficial. El dado dorado giró de nuevo, y el número **4** brilló. El dolor de Zack se duplicó de nuevo.
— ?Dos! — carcajeó Blackmouth. — ?Te estás matando, Rey del Horror! ?Y ni siquiera he tenido que mover un dedo!
Dentro de la cúpula, K, Lyra y Mira observaban la escena con horror. Zack estaba siendo masacrado, y ellas no podían hacer nada. El Ni?o lloraba, sintiendo el dolor de Zack, la agonía que lo consumía. Apretaba las manos de Lyra y Mira, sus peque?os ojos negros llenos de lágrimas.
Nati, por su parte, estaba en shock. Nunca había visto a Zack luchar de esa forma. Se estaba sacrificando, permitiéndose ser herido para proteger a los demás. Se dio cuenta de que Zack no era solo un cazador, era un guardián, un protector. Y ella, la general de Ygon, había sido salvada por él. La culpa la corroía, pero una nueva determinación empezaba a surgir en su mirada.
### IV. La Furia del Rey y el Despertar de la General
Blackmouth, dándose cuenta de que Zack estaba en desventaja, decidió usar su técnica más cruel. Activó la habilidad **Satanás**. Tocó a uno de sus soldados heridos, y el cuerpo del hombre empezó a hincharse, transformándose en una bomba humana. Blackmouth lanzó al soldado contra la cúpula de trueno que protegía al grupo de Zack.
— ?Zack! — gritó Lyra. — ?Está usando a los soldados como bombas!
Zack, con el dolor duplicándose con cada golpe, vio al soldado acercarse a la cúpula. No podía permitir que la bomba alcanzara a sus aliados. Necesitaba actuar. Con un grito gutural, invocó: — **?TRUENO!**
En un abrir y cerrar de ojos, Zack se teleportó, interceptando al soldado-bomba en el aire. El impacto fue devastador. La explosión lo alcanzó de lleno, y Zack sintió que el dolor se triplicaba. El dado dorado giró de nuevo, y el número **8** brilló.
— ?Tres! — gritó Blackmouth, sus ojos brillando con una locura sádica. — ?Eres un tonto, Rey del Horror! ?Te sacrificas por peones que no valen nada!
Zack cayó al suelo, el cuerpo quemado y dolorido. La Black Moon se le cayó de las manos, y sintió que la conciencia se le escapaba. Estaba al límite. El dolor era insoportable, y con cada segundo, se duplicaba, triplicaba, cuadruplicaba. Estaba atrapado en un ciclo de agonía, y Blackmouth se estaba divirtiendo con ello.
— ?Zack! — gritó K, su voz llena de desesperación. Intentó salir de la cúpula, pero Lyra la sujetó. — ?Tengo que ayudarlo! ?Va a morir!
Mira, con los ojos empa?ados, activó su **Percepción de la Esencia**, intentando encontrar una brecha, una debilidad en Blackmouth, pero el aura del general era un muro impenetrable de crueldad y poder. El Ni?o, viendo a Zack en el suelo, soltó un grito agudo, y por un instante, sus ojos negros parecieron brillar con un tono dorado, pero la ilusión de K se mantuvo firme.
Nati, viendo a Zack en el suelo, sintió una furia creciente. Había sido salvada por él, y ahora él estaba muriendo para protegerla. No podía permitirlo. Se levantó, sus ojos rojos brillando con una determinación renovada. Se lanzó hacia Blackmouth, su aura explotando en una ola de energía.
— ?No lo vas a matar! — gritó Nati, su voz llena de odio. — ?No lo permitiré!
Blackmouth rió, esquivando el ataque de Nati con facilidad. La golpeó con un **Pu?etazo Negro**, lanzándola lejos. Nati cayó al suelo, el cuerpo dolorido, pero se levantó de nuevo, sus ojos fijos en Blackmouth.
— ?Qué patético! — provocó Blackmouth. — Eres débil, general. No puedes hacer nada contra mí.
Pero Nati no se rindió. Sabía que no podía vencer a Blackmouth en un combate directo, pero podía distraerlo. Podía ganar tiempo para Zack. Se lanzó de nuevo, sus ataques desesperados, pero llenos de furia. Era una general, una guerrera, y no se doblegaría. Su **Aura de Horror** se manifestó, una sombra roja que intentaba envolver a Blackmouth, pero él la ignoraba, enfocado en Zack.
Zack, en el suelo, sintió la presencia de Nati. Sintió su furia, su determinación. Abrió los ojos, y sus ojos negros se encontraron con los ojos rojos de Nati. Vio gratitud, lealtad, sacrificio. Y se dio cuenta de que no estaba solo. Su **Percepción de la Esencia** captó la ola de furia de Nati, y supo que ella estaba luchando por él.
Con un esfuerzo sobrehumano, Zack se levantó. La Black Moon voló a su mano, y la hoja negra pulsó con una luz aún más intensa. El dolor seguía ahí, duplicándose cada segundo, pero Zack lo ignorou. Estaba enfocado en Blackmouth. Estaba enfocado en proteger a sus aliados. Estaba enfocado en ganar. Activó su **Estado - Emperador del Trueno**, y el cielo sobre ellos, ya te?ido de carmesí, pareció responder, nubes oscuras formándose rápidamente.
— Tu juego se acabó, carnicero — dijo Zack, su voz fría y mortal. — Ahora, el juego es mío.
El dado dorado sobre sus cabezas giró de nuevo, y el número **10** brilló. El da?o de Zack había alcanzado su límite. Tenía cinco minutos antes de que Blackmouth pudiera volver a lanzar el dado. Necesitava terminar con esto ahora. Invocó: — **?TéCNICA NIVEL 1 – EL THOR!**
Un gigantesco relámpago negro rasgó los cielos, golpeando la Black Moon y canalizando una energía abrumadora hacia Zack. Avanzó, la Black Moon cortando el aire en un arco mortal. Blackmouth rió, lanzando un **Pu?etazo Negro** con toda su fuerza. Los dos chocaron en una explosión de energía, y el campo de batalla tembló. La lucha estaba lejos de terminar, pero Zack había encontrado su determinación. No era solo un cazador, era un rey, y no permitiría que nadie lastimara a su familia.
***
*Fin del Capítulo 36*

